Reflexiones desde el Instituto
El arte de habitar nuestro ser en el mundo
Una reflexión sobre el cuerpo, las huellas de la experiencia y la posibilidad de construir una vida con más salud, bienestar y gentileza.
El cuerpo como memoria
Llevo más de sesenta años habitando este cuerpo. A lo largo de este tiempo, he visto cómo la vida, con sus experiencias, sus enfermedades y sus emociones, ha ido dejando en él una huella indeleble.
A veces es una cicatriz física: el recuerdo de una caída en el parque, un corte mientras cocinaba o la marca sutil de una cirugía que me recuerda que ya no tengo tiroides. Otras veces, la huella es interna.
Cada mañana, al despertar, siento que la vida comienza y termina en ese mismo instante. Hay días en los que, acurrucada en la calidez de la cama, quisiera quedarme allí infinitamente, esperando la primavera.
Pero el mundo llama: los hijos necesitan ir al colegio, el trabajo requiere nuestra presencia. Un torrente de emociones acompaña a este cuerpo y a esta mente.
Nuestros pensamientos determinan constantemente si algo “está bien o está mal”, generando a veces una presión interna silenciosa.
Ese diálogo puede ser sereno y distante, pero en ocasiones se transforma en un océano en tormenta, con olas de miedo, culpa o incertidumbre que nos hacen naufragar en nuestra propia oscuridad.
Así transcurren los días, entre lo bueno y lo menos bueno. A veces sentimos que nuestro estado de ánimo depende de variables tan impredecibles como la suerte o el tráfico matutino.
En un entorno demandante, nos esforzamos por adaptarnos y amoldarnos, aunque nuestra biología nos pida a gritos un “baño de bosque” o simplemente, más horas de sueño.
Precisamente porque no podemos controlar lo indeterminado, en el Instituto de Neurociencias para la Felicidad (INF) nos dedicamos a trabajar con lo que sí podemos poner en nuestras manos.
Nuestra misión es construir recursos personales, sociales, comunitarios y territoriales que nos permitan vivir mejor, con más salud, bienestar y gentileza.
Nos inspira la creación de actividades, propuestas, investigaciones y espacios de reflexión que promuevan el diálogo y el aprendizaje para el desarrollo de un ser humano regenerativo y humanitario.
Con este primer newsletter bimensual, queremos darles una cálida bienvenida a nuestra comunidad e invitarlos a ser parte de esta construcción colectiva.
Aquí compartiremos los avances de los proyectos sociales, clínicos y educativos en los que trabajamos permanentemente. Les damos la bienvenida a este viaje.